Ante la adversidad: sintonizar

El violín de tres cuerdas:

En un concierto en New York, con un público que llevaba mucho tiempo esperando ver y escuchar al famoso violinista Itzhak Perlman, ocurrió algo muy desfortunado, a los pocos segundos de comenzar el concierto, repentinamente una de las cuatro cuerdas del violín se rompió con un tremendo chasquido.

Entonces Itzhak cerró los ojos, se quedó en silencio unos segundos, como recomponiendo su mente y visualizando interiormente las tres cuerdas de su Stradivarius. Y acto seguido le hizo una señal al director y la pieza musical arrancó donde se había quedado.

Itzhak puso tanta pasión en su interpretación con sólo tres cuerdas, imposible de hacer según muchos, que aquella noche se escuchó uno de los conciertos más bellos de la historia.

Cuando le preguntaron por qué había elegido esa opción, respondió: «Hay momentos en los que el artista tiene la obligación de descubrir cuánto puede llegar a hacer con los recursos que le quedan».

Cuando nos encontramos con circunstancias difíciles en la vida, es necesario restablecer el equilibrio, aceptar las cosas como nos toca vivirlas, aceptar las cosas como son.

Aceptar es aprender a dejar de pensar en la cuerda rota y concentrarnos en las otras tres para descubrir de lo que somos capaces.

Vale la pena: aceptar, reconocer la realidad y sintonizar con ella.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.