«Cuando me amé de verdad,
dejé de temer al tiempo libre
y desistí de hacer grandes planes,
abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta,
cuando quiero, y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez». Charles Chaplin.
Con tantos quehaceres, vivimos entre conversaciones no mantenidas y personas no atendidas. Vivimos sin presencia. Hasta las personas pierden su sabor, ese gusto que les hemos concedido sin tan siquiera solicitarlo, o quizás sí.
Estas vacaciones me he permitido ser mi plan A, no estar en la última página de la agenda y regalarme tiempo.
Tiempo y atención para salir de paseo, ver el paisaje y conectar mi alma con el sendero.
Tiempo para encontrar un hueco donde escuchar el eco de esas emociones ignoradas y recomponer los espacios rotos.
Tiempo para no hacer, respirar, hablar con los amigos, parar…, sentirme viva.
Tiempo donde menos puede ser más. Como dice Jon Kabat-Zinn: «…ir a menos lugares en un día en lugar de ir a más, ver menos para poder ver más, hacer menos para poder hacer más…»
Había dejado atrás mi corazón olvidando dónde se encuentra mi hogar, ese lugar donde habita mi propio ser.
Con tanta ligereza retomar la rutina no va a ser fácil. Entonces me pregunto, te pregunto ¿De qué podemos prescindir sin privarnos de lo esencial? ¿Qué actividades, relaciones, compromisos, nos interesa mantener que realmente tengan sentido y nos enriquezcan?
Personalmente, tengo el propósito de abandonar los «demasiados» que consumen mi energía. Dar paso a esos «espacios libres», sin planes, para entrar en la amplitud de hacer lo que me gusta, y que me invitan a la relajación, a la reflexión, a recuperar presencia.
Es esencial tomar conciencia de que somos dueños de nuestro espacio y nuestro tiempo, por eso tenemos reservado el derecho de admisión. Nosotros decidimos qué y quién entra.
¡Me encanta!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias. Te invito a buscar lo esencial en tu vida y reservarte el derecho de admisión.
Me gustaMe gusta
[…] me recuerda el compromiso de hacer lo que digo: Parar, escuchar, callar, ser y sentirme, y lo que creo más importante, seguir aprendiendo y practicar. Porque el alma no deja de ser un […]
Me gustaMe gusta
[…] que exigen un gran conocimiento de uno mismo. Un proceso que supone conciencia y compromiso con lo que realmente es esencial para nosotros. Un proceso que conlleva dejar de acoplarnos a rutinas agobiantes y optar por la […]
Me gustaMe gusta